Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

10 sep. 2013

Yo sé que los corazones rotos se sobreviven, he sobrevivido.
Pero las crisis existenciales, esas no sé. Eso de no tener fe en ti mismo es un poco más complicado.
Digo, si fuera tan fácil, no existirían ni Belle ni nadie más.

Y todo sigue yéndose por el desagüe, los sueños, los ideales, los deseos. Y los miedos vienen a hacer de las suyas, igual que las depresiones.

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