Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

27 sep. 2013

Yo aviso y advierto y repito porque, claro, cuando empiezo a retroceder no doy razones ni explico. Lastimosamente hay gente que no escucha sino lo que quiere escuchar.

1 comentario:

  1. Puede que lo importante no sea la explicación. Sencillamente encender la luces traseras avisando que te devuelves; así se pueden evitar colisiones que después pueden lamentarse.

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Deja que tus gritos también sean llevados por el viento.