Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

22 sep. 2013

Y al final del día, yo conozco esa mirada, esa desviación de tu atención a mi anillo, a mis anillos, o a mis gestos. Tranquilo, yo no digo nada, nunca he negado nada. 


(Os juro que amo a mis locos y raros amigos. Nada ilumina más mis días, incluso si tengo que pelear o sermonearles.).

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