Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

19 sep. 2013

Y yo puedo decir, sin miedo a que sea mentira, que hace realmente años que no revivía lo que es una verdadera conversación de esas donde dices más de lo que quieres decir de forma completamente involuntaria, una de esas donde el tiempo desaparece. 
Gracias.

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