Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

21 abr 2012

Conversaciones Interesantes XXXII


Y les dije: Mucho gusto yo soy el amor de su vida.

Tu me miraste y sonreíste.

+ Las cuentas me las rinden a mi -dije después.

Tu me diste toda la razón.

2 comentarios:

Deja que tus gritos también sean llevados por el viento.