Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

30 oct. 2013

Y así, de la nada, una mariposa te besa los labios, esos mismos que tanto tiempo llevan solos, y tu sabes que nunca habrá otro beso tan hermoso ni otro momento tan perfecto. Y entiendes que ese solo roce tiene tanta esperanza y dulzura que sabes que sobrevivirás un poco más.

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