Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

24 oct. 2013

Ese instinto de auto preservación que perdemos al querer. (No, no al enamorarse, simplemente al querer. De la misma forma en que quiero a mi verdugo/a.)
Extraño eso de ser indiferente.

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