Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

15 oct. 2013

Conversaciones Interesantes XLIV

- No -le dijo ella-, esa no es la forma. Deja de jurar saberlo todo.
+ Pero -él parecía confundido-, yo te conozco.
- No -repitió ella-, no me conoces. Crees hacerlo, y de uno a otro la diferencia es enorme.

(Y el cielo se cayó porque al empezar a suponer se le olvidó que ella odiaba que hiciera eso mismo.)

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