Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

3 oct. 2013

Veamos, hace días que me perdí, lo sé, pero todo ha sido un poco extraño y he estado desequilibrada. Muy desequilibrada. 
Empecemos por el que no me gusta notar que hay cosas que aún me importan, y me importan mucho, cosas que me duelen mucho. Encontrarme con alguien a quien siempre quise conocer en las circunstancias más extrañas no es bueno. Encontrarme a la causa de mis males de frente, decir hola y conversar, fingir que no recuerdo que no le gusta su primer nombre, fingir que olvidé cómo solía llamarle, fingir que apenas y me importa si nuevamente deja crecer su cabello y si sus ojos brillan o si lleva la camiseta que me gusta. Todo eso es posible, todo eso es parte de mi mal karma.
Y aunque hoy no me deshice, las palabras se me quedaron en la garganta, no el hola o adiós sino las demás, las importantes. 
Y me preguntó por qué le abrazaba, supongo que le extrañé.
Y me abrazó porque me extrañaba, yo también.
Y discutían algo que no me interesaba, yo no quería estar ahí.
Y empezó a llover y el mundo se arregló un poco.
Y no sé ni tu nombre, dice la canción, y es la de esta noche.

1 comentario:

  1. Te recomiendo este articulo: http://es.wikihow.com/dejar-de-amar-a-alguien-que-no-te-ama

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Deja que tus gritos también sean llevados por el viento.