Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

27 ago 2013

Una Historia Cualquiera. Pequeño fragmento.

- Esto de la auto preservación no se me da muy bien -dijo Belle.

Jack se sorprendió por la frase, habían estado en silencio un largo rato y el que ella lo rompiera para decir justamente aquello era curioso.

- Es como si no fuera capaz de entender el concepto -siguió ella-. No aprendo a manejarlo.
- ¿Lo dices por lo que pasó en el bar? Sabes bien que eso ...
- No -lo interrumpió-, no me refiero a eso. Me refiero a lo de hoy, a lo de los últimos meses, a ...

Encogió los hombros en un gesto que demostraba su impotencia. Jack se sintió movido a abrazarla, pero se contuvo, no era una muy buena idea.
Él miraba sus manos, como si fueran muy interesantes. No se daba cuenta que lo que ella más deseaba en ese momento era un abrazo, que se acercara y le dijera que todo iría bien, incluso si ella en ese momento no tenía idea de cómo salvarse a si misma.

- Supongo que -continuó ella- es posible que mi cerebro esté un poco atrofiado. Digo, sino ¿por qué habría de desear algo que no puedo tener?

A pesar que ella lo hubiera dicho en una forma tan expresiva y clara, lo que Jack entendió fue algo diferente. Para él, ella hablaba de su hermano, o de William, no quería preguntar. Hablaba de lo dificil que era querer a un Jhonatan que pensaba en Lucy o en otras mujeres o a un William que, sólo dios sabía por qué, no estaba ahí con ella en ese momento. Belle no hablaba de Jhonatan, ella no había pensado en él desde hacía un largo tiempo, pero tampoco se refería a William, este había dejado claro que podría volver cuando quisiera pero que sabía que ella no quería. Y es que ella no quería ni a William ni a Jhonatan. Muy tarde se había dado cuenta de sus verdaderos sentimientos, de la causa de sus turbaciones, desde el primer día, y de los motivos de su confusión cada vez que debía enfrentarse a Jack. Era él, era algo en él, y aunque por un tiempo pensó que quizá él sentía algo así, apareció Emma y ella simplemente supo que él no la miraría. Claro, ahí seguía su buena voluntad, su amabilidad, su interés en él y en lo que a él respectaba porque, en medio de discusiones e incomodidades, habían logrado una cierta amistad.
Jack no iba a mentirse a si mismo, hubiera dado su alma por que ella hablase de él al referirse a querer algo pero su mente estaba segura que no era así. Ella, la causa de tantos problemas internos y discusiones consigo mismo, estaba frente a él casi confesándole que extrañaba a su hermano. Y él la escuchaba. O quizá era a William, nadie sabía, en lo que a Belle respectaba todo era muy discreto, muy sencillo, muy oculto. Y Jack sabía por qué, ella le había contado toda su historia, como el más grande voto de confianza existente. Él no traicionaría aquella confianza jamás, mas se preguntaba qué tanto estaría ella enterada de lo mucho que él si le había mentido. Mentido sobre sus sentimientos, sobre su historia, sobre Lucy y Damien, sobre ella misma.
Belle suspiró.
Jack reprimió un gemido.


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