Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

21 oct 2012

Si, yo prometí ser fuerte, no volver a caer, no volver a rozar los límites de mi cordura.
Pero, Belle, si tu no sientes esto que yo, entonces me mientes. Porque, muy bien sé que tu también pierdes el aliento. Que tu también deseas que pase. Que tu también te desvelas por una sola palabra.
Tu también te quemas en el fuego, tu también ardes lentamente, tu también deseas.
Y eso es todo, ambas deseamos tanto esto y con tanta fuerza que seguro no pasa.
Y, para colmo de males, ni siquiera sé cómo inspirarme.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Deja que tus gritos también sean llevados por el viento.