Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

29 nov. 2013

La última vez que me vi, era de carne y hueso. Aunque con tendencia a desaparecer con el viento.

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