Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

30 ene. 2014

Si dices que me llamarás, yo me quedaré esperando. Quizá tú también. Quizá es tu venganza.

Yo espero que llames, pero ya que posiblemente no lo hagas.

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