Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

6 nov 2012

Ese momento invaluable donde tu risa acaricia mi cuello y donde tus palabras se enredan en mi aliento. Ese momento es a lo que tantos llaman cielo.

Belle

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Deja que tus gritos también sean llevados por el viento.