Ni ella ni yo pensamos disculparnos por nuestras palabras. No se disculpa el sol aunque queme ni la luna aunque en ocasiones aterre. Yo amo, todo aquello que pueda ser amable, y como me rehúso a esconderme, he aquí mi escape.

14 feb 2012

Ultima pintura II



2

La luz de la luna se infiltró en sus sueños dándoles matices raros y exóticos. Un par de brazos a su alrededor le devolvieron parte de la conciencia que el sueño trataba de robarle. Estaba ahí, en sus brazos.  Su cuerpo se tenso instintivamente mientras las dos partes de ella luchaban  por decidirse. Aquella parte que se había acostumbrado a huir, a escapar, a cuidar de si misma, le decía que no se confiara, que tuviera cuidado. Por el contrario, aquella parte de ella tan necesitada, la que extrañaba los pinceles, los lienzos, los colores, el olor de la trementina y el aguarrás, decía que quizá no sería tan malo confiarse a alguien.

Intento levantarse pero los brazos que la rodeaban se lo impidieron. Si hubiera sido más joven se habría sonrojado por todo lo que había ocurrido la noche anterior, pero lo cierto es que ella no era ninguna colegiala tímida, de hecho, era todo lo contrario y aquello no le había sido nada desconocido.  Al menos la mayor parte. Si bien no se sonrojó por los recuerdos, la sangre amenazó con fluir a su rostro cuando notó la forma en que el hombre se abrazaba a ella. Una de sus manos descansaba en su vientre, provocándole una cálida sensación, la otra descansaba sobre la curva de su cintura en un gesto marcadamente dominante. El rostro de él estaba enterrado en su cabello y su respiración le causaba cosquillas en el cuello. Estar tan cerca de alguien nunca le había parecido tan diferente. De los muchos, y habían sido demasiados, hombres que habían pasado por su lecho, ninguno había mostrado esa actitud de posesión que el expresaba, y aun menos estando dormido.


Valentine's Day

Como para la gran mayoría hoy suele ser día de San Valentin, supongo que para él también lo será.




No estoy acostumbrada a mi primer día sin ti. Son miles de días ya los que he pasado lejos de tus manos, lejos de tus labios, sin contemplar la seductora dureza de tus rasgos, la misma seducción interminable que se encargó de atarme a ti en un día tan lejano. Hoy todo es rosa, todo es rojo y blanco, todo lleva un corazón o un dulce en la mano. Hoy todo es diversión, besos, abrazos, seducciones a medio termino y pasión desbordándose. Hoy es un día cualquiera donde el mundo parece estar en mi contra. Hoy es uno de esos días en los que tanto te deseo y en los que tan poco te tengo. Hoy es uno de esos días donde me hago mas consciente de la soledad, de la ausencia, del espacio entre tu cuerpo y el mio. ¿Habría Valentin imaginado que por su culpa estaría yo hoy deseando con toda el alma tu presencia? Si lo hubiera sabido quizá nada habría cambiado, quizá si. No puedo saberlo y lo único que me queda es la certeza del poder con que te extraño. La fuerza arrasadora de esta necesidad primitiva que embota mis sentidos y me obliga a liberar mis instintos,a dejarles a ellos la dirección de mi cuerpo, a hacer de ellos los amos y señores de este día. Hoy todo es rojo, como las marcas de mi cuerpo, como el rastro de tus besos de fuego que convirtieron mi sangre en plata fundida y que hicieron de mi piel un lienzo en el que plasmar tu arte. Hoy todo es rosa, rosa como tus labios, como tu lengua, como la marca que dejaban mis uñas cuando jugábamos al amor. Hoy todo es blanco, blanco como tu piel, blanco como el tiempo, blanco como tu ausencia. Hoy todo es ceniza, polvo, mugre, suciedad, herrumbre, basura. Hoy todo es ausencia. Hoy todo es indiferencia. Hoy todo eres tu. Hoy todo se reduce a ti y tus envenenados besos y caricias, a tus contaminadas palabras llenas de ponzoña, a tus afiladas garras que con tanto placer se clavaron en mi piel dejando rastro y evidencia de todo cuanto te pertenece. Hoy todo se reduce a que no estás y mi cuerpo grita y suplica por un instante de compasión, un momento sin el espacio vacío en la almohada junto a la mía, un día sin la confirmación de tu ausencia, de tu desdicha, de tu vida donde yo no soy una posibilidad y donde nos morimos a causa de un deseo insatisfecho y de pura ansiedad.
Hoy no quiero cumplir promesas, olvidémonos de todo por unas horas, dejemos el mundo y sus ideas en un rincón olvidado de la habitación y compartamos el momento, que pronto volverá a salir el sol y con él llegará nuestra separación.
Hoy todo eres tu y tu ausencia, hoy todo es la vida que sigue su curso con renuencia.

13 feb 2012

Conversaciones interesantes XXIX

- No hagas esto. Lo que menos necesitas ahora es un ancla.

- ¿De donde sacas que puedes decirme qué es lo que necesito?

- No lo sé. Pero no puedo convertirme en tu ancla. No quiero hacerlo.

El nudo en mi garganta disminuyo un poco con esa confesión. Yo no quería lastimarlo pero tampoco deseaba convertirme en un indispensable. No cuando me iría pronto.

- Por favor -suplicó-. Estoy al borde del colapso, tu lo sabes. Odias esta situación tanto o más que yo. No significa mucho pero, por favor, hazlo por mi.

- ¿Y si lo hago? ¿Y si digo que si, entonces qué? ¿Eso donde nos dejaría?

- Tienes miedo de que nos encadenemos de nuevo.

Su afirmación me dejo paralizada. No me había puesto a pensar en ese hecho. Estaba pensando en que no quería repetir nuestra historia, ni lastimarlo, y había olvidado que mi cuerpo aun lo deseaba. Podíamos enredarnos en la vieja maraña de la pasión y el sentimiento. Tal vez yo ya no lo amara, pero eso no implicaba que mis hormonas no se alteraran ante su cercanía o que mi piel no ardiera con el recuerdo.

12 feb 2012

Que alegria!

Bueno, esta entrada no es más que para celebrar las 1098 visitas de mi blog! Estoy super contenta.




10 feb 2012

He dicho.

Y entonces apareciste. Te paraste frente a mi como el más grande descarado. Rogaste un beso como rogaria un condenado. Me ataste a ti con el susurro de tus manos, cómo te hago ver que me siento utilizada, que me siento sucia, nadando en la ignorancia. Cómo concebiste la idea de jugar con mi inocencia, de moverme a tu antojo como una marioneta. Cómo explicas el odio que siento hacia tu recuerdo, yo confiaba en ti y ahora no lo quiero. Calma, no voy a llorar, no me voy a lamentar, ni siquiera planeo reprocharte. Solo espero y quiero que entiendas que, en lo concerniente a mi, no eres ni serás nadie.

No son mariposas.

No son mariposas, esos ridículos insectos no hallan lugar dentro de mi organismo. Tampoco se trata de murciélagos, ni de cualquier otro bicho. Es la sensación de vértigo, la caída, el impacto y la emoción de la adrenalina. Es perder la conciencia, cortar a través del miedo, es dar un salto a un risco, nadar en el océano sin encontrar asidero.
No son mariposas, es la cobardía del miedo, el escape del temor cuando hago lo que anhelo.

4 feb 2012

Mi historia para el concurso de Nina-Neko

Esta fue la historia que envíe para participar en el concurso de Porque el amor duele, de Nina Neko. Espero les guste, a cierta amiga no le gusto el trágico final pero que puedo hacer, a mi me pareció bueno para la temática del concurso.




RETRATOS DOLOROSOS


I
Un ruido en la ventana la despertó de su ensoñación. Otra vez se había dormido en la ventana, era ya la quincuagésima noche seguida. Suspiró mientras se levantaba de la vieja mecedora de madera que había junto a su ventana, gustosamente dormiría durante mil siglos si le fuera posible. Si le fuera posible.
Las lágrimas arremetieron contra sus ojos con impresionante velocidad. Sorprendida se llevo una mano al rostro, no podía llorar pero ahí estaba la sensación. Quemándola, ahogándola, succionándole la tranquilidad que el sueño podría darle. Se restregó los ojos con las manos intentando en vano deshacerse de la sensación. Tardo unos momentos en darse cuenta de que sus manos temblaban también y maldijo por lo bajo mientras intentaba alejar de su mente los recuerdos que le hacían desear morir a cada segundo.

       -          ¿Qué haces despierta? –amaba su voz.


Cosas....

Escrito en el BlackBerry de mi amada... un día donde no teníamos mucho que hacer...jaja
"La noche estrellada y los astros refulgentes llenan el espacio con palabras insistentes. ¿Donde estas, quien cuida de tu sueño? Quien llena de besos el espacio en tu cuello? No soy yo, hace tiempo no lo soy, hace demasiado te perdí en la confusión como para suplicar ahora ser guardián de tu amor. El sol del medio día viene a recordarme mi necesidad de tu compañía, las nubes de este cielo echan en cara mi soledad vacía  Ay amor, como puedo explicarle a los astros que me marche porque te quiero. .... "

2 feb 2012


"A veces me asusto. No tanto por la existencia de este sentimiento sino por la intensidad que le vi alcanzar una vez, tengo miedo de que pueda ser aun más intenso, tengo miedo de llevarte tan dentro como un tatuaje hecho a fuego. Tengo miedo de volver dentro de un tiempo y encontrar tus brazos aun abiertos."

Conversaciones Interesantes XXVIII

Yo: Hoy no estas funcionando... Desearía tener garantías de que cuando te necesite estarás o funcionarás... Claro, nunca me darás la seguridad que pido, para ti el tenerme en ascuas es más divertido.
Mi imaginación: ¿Claro! O acaso pensabas que te iba a permitir hacer lo que te gusta así como así? Es más divertido verte sufrir...

1 feb 2012

No me atrevo a ponerle nombre a esto.

Dibujas con tus dedos el recorrido de cada lunar. Conoces, sin saberlo, la ubicación exacta de mi corazón, que no esta en mi pecho, ni en mi cabeza, ni en ese otro lugar que todos piensan, está en esa vieja pagina que arrancamos un día, en la conversación por señas que creamos desde que inicio la vida. Entiendes donde viven los temores que me acometen, donde conviven caoticamente las ideas que cruzan mi mente. Tienes la misma habilidad para hablar de diversas cosas a una velocidad vertiginosa, que poseo yo para pensar en todas ellas. Es nula tu necesidad de mi, y es incomprensible mi ansia de ti, y sin embargo aquí estas, mostrándome tus manos, extendiéndome la calidez de tu sonrisa para calentar cada rincón y cada recoveco de este corazón, que no sabe cómo pensar o respirar sin que el mundo se destruya en el intento. Dibujas con una sonrisa el camino a mi felicidad, desdibujas con tus palabras la importancia del mundo y de su maldad.

31 ene 2012

Creí que era amor...



Era amor. Al menos eso fue lo que creí. Toda una vida, para mi lo fue, estuve convencida de la veracidad de este sentimiento. Del poder que tenia de llevarme al infinito en tus brazos, de elevarme al cielo a tu lado, de intoxicarme con tus embriagadores besos que sabían a certeza y futuro. Era amor, a todas luces me lo parecía. El sentir mi cuerpo vibrar con tu cercanía, la sintonía entre nuestros pensamientos, la convicción de lo mucho que necesitaba de ti. Si, pensé que era amor. ¿Me equivoque?

La forma en que tus manos rodeaban mi cintura, tu aliento sobre mi cuello, como amaba eso. Adoraba el suelo que pisabas y no me importaba que me redujeras a algo que besar y que sostener mientras estuvieras ahí. 
Deseaba estar metida en cada uno de los recovecos de tu cuerpo, en el hueco de tu cuello, en agujero de tus costillas, en lo profundo de tu corazón. Desee con toda el alma que mi lengua pudiera permanecer atada a la tuya y sentir así las mariposas que revoloteaban en mi estomago y la dulzura mentolada de tus besos. Ay, amor, llegue a desear con tanta fuerza no dejarte nunca que perdí pedazos de mi misma con cada pelea y discusión que causaba la distancia.

Dije un día que tú serias el último, ¡como deseaba que fuera cierto! Y termine encontrándome con que unos fugaces segundos bastaban para que deseara que no fueras tú. Que amor tan complicado, pensé, eres todo lo que quiero y todo aquello que no. Quizá fuimos un par de tontos demasiado felices persiguiendo el vuelo de nuestro amor que perdimos de vista el suelo que debíamos pisar. Quizá la tonta ilusa fui yo, por pensar que podría conseguir en ti aquello que incluso no veía.


Ahora resulta que, después del tiempo, no puedo evitar mirarte y pensar que podría haber funcionado. Que podría haber tenido un futuro. Que podría haber sido nuestro peor error. No se ni que digo, querido. Hasta ese punto tienes efecto en mí. Simplemente quería decirte que no ha sido tan fácil dejarte ir.

Ya conmigo me basta

- ¡Maldición! ¿Qué acaso no entiendes lo que significa dejarme en paz? He visto tu reflejo  a través de miles de cristales, he oído tu voz a través del atronador ruido, he sentido tus manos incluso cuando no pienso en estar contigo. Me persigues, bien? Eres el cazador de cuyo rastreo soy victima. No sabes lo mucho que daría por no verme en esta situación, por no vivir huyendo de cada espejo, cada vitrina, cada lugar que guarda partes de nuestra historia. Ya me basta con esto, con ver el desprecio y el dolor en tus ojos, con ver la soledad de tus manos y saber que pude haberla curado. Me basta con sentir como deseas que mi rostro se borre de tu memoria y con sentir el frío cuando pasas a mi lado. Me basta el recuerdo de haberte querido, incluso amado, tanto. Me basta con saber que rompí la promesa más importante para mi. Me basta entender que, aunque no fue tu culpa, yo no habría podido evitarlo. Es suficiente con entender lo perversa y retorcida que es mi naturaleza y lo imposible de mis esfuerzos por cambiar eso. Para mi, basta con saber que te quise, que te ame, que me correspondiste y que mi burbuja reventó y, sin saber como, mi amor murió. Todo eso, aunque no lo creas, es suficiente para estarme empujando al borde del abismo, no necesito agregarle lo doloroso que es saberlo, ni lo frío que se siente mi corazón al verte. No necesito sumarle a esto tu existencia atada a mi cuerpo.

- ¿Terminaste?
- ¿Si?
- Eres libre.

30 ene 2012

Ultima Pintura I



1

De aquello había estado huyendo ella. Incluso allí, en el otro lado del mundo, su error y el dolor consecuente la seguían como un cazador a su presa. El viento soplaba frio y perseguía las hojas de los arboles en un juego absurdo.
Son dichosas, pensó la mujer, al menos a ellas solo las persigue el viento.
La luz del crepúsculo empezaba a desvanecerse, al igual que su ánimo. Dio media vuelta y salió del agujero entre los setos. Allí estaba de nuevo, a un lado del camino, el viejo auto negro que la seguía.  Lo había visto tantas veces que no tenia dudas de que se trataba del mismo vehículo. A único que aun no veía era a su conductor. Este se cuidaba de no dejarse ver por ella.

Un rompimiento de ramas a su espalda llamo su atención.

—Lo siento –escucho la voz antes de ver su procedencia-. No deseaba sobresaltarte.

—¿Quién eres? –exigió saber. No iba a mostrar su sobresalto pero él era un extraño.

—Un amigo –algo en la voz de aquel hombre la tranquilizaba.

—En ese caso, bienvenido.


26 ene 2012

Cantaste una canción...

Como si lo hubiera vivido. Si hubiera sido cierto.
El teléfono sonó con insistencia y yo ta sabía que eras tú incluso antes de contestar. Fue tan dulce oír tu voz, escuchar tu agitada respiración, confirmación de lo que ya sabía, estabas haciendo ejercicio.
Hola, dijiste, me preguntaste donde estaba y que hacía. Nada nuevo, eran las clásicas preguntas de cortesía que haces a todos. Dijiste que había algo que querías que viera, algo especial. Bueno, de hecho, dijiste, no es ver, es oír. Acepté gustosa porque se trataba de ti, no sabía negarte nada.
"Cierra los ojos, relájate" Tus palabras llegaron a mi como en un sueño mientras cerraba mis ojos y me dejaba llevar por el sonido de tu voz.
Los acordes de tu guitarra sonaban lejanos a través del teléfono, y aun así podía sentirte a mi lado. Podía ver como cerrabas los ojos para concentrarte, y como tus dedos se movían a lo largo del diapasón, marcando los acordes de la dulce melodía con la que regalabas mis oídos.
Me cantaste una canción que hablaba sobre el amanecer, sobre el sol y la luna, sobre noches de besos y caricias, sobre una mariposa escapista, sobre una verdad escondida, sobre un futuro posible, sobre un deseo plausible, sobre un momento digno de tatuarse bajo la piel.
Me cantaste una canción sobre un ángel y un demonio, sobre fuego y hielo, sobre vida y muerte. Me cantaste una canción sobre alegría y llanto, sobre hoy y mañana, sobre el ayer y el futuro.
Tu voz cantó una canción sobre nosotros. Un ruego para darnos existencia, un anhelo que calmara la conciencia, un susurro que nos llevara a la iridiscencia.
Tu voz me dijo todo lo que necesité saber para seguirte, para acompañarte, para rendirme.
Tu voz dijo "ven, amor". Y la respuesta la dio mi corazón.

25 ene 2012

Suponiendo que existas...

Y si empezara otra guerra, donde los demonios tuvieran nombre y apellido, si conquistaran el espacio o el espacio nos conquistara, me da lo mismo. Todo va a estar bien, todo seguirá bien, mientras tu estés, todo estará bien.
¿Será que es tan fácil como lo pinto? Primero tienes que estar tu para que todo esté bien y tu aun no estás.
Tu aun no te dignas a aparecerte frente a mi, y, por mucho que desee verte, me alegra. No me malinterpretes, te deseo, te extraño, te anhelo. Te amo aun sin conocerte. Quizá ese es mi problema, caigo totalmente rendida a tus pies solo de saber que existes, pero aun no te tengo frente a mi. Aun no vivo el segundo en el que debe congelarse el tiempo y en el que mi corazón desbocado sabrá que eres la criatura más peligrosa y apetecible que exista en este mundo. Si me detengo a pensar en ello, si, es conveniente que aun no te tenga. Después de todo, cómo podría mirar el mundo sabiendo lo cerca y lo lejos que estás, lo fácil que sería caer en tus brazos y lo imposible de este hecho. No, aunque me desgarre el no tenerte a mi lado, prefiero no verte aun, que seas una sombra, la neblina del sueño más valioso que existe en mi mundo, en mi ser, el punto de convergencia de mis fantasías y mi realidad. Claro que deseo verte, eres tu quien puede salvarme de mi misma, quien puede hacerme sentir que soy todo lo que puedo llegar a ser, eres tu quien puede curar las miles de llagas que supuran dentro de mi negro y podrido corazón.Pero tu aun no eres una realidad, aun tengo mucho que aprender, mucho que vivir, mucho que escribir y miles de cosas que sentir antes de poder siquiera manejar lo que sé que serás. No, amor mio, aun no eres pero serás.
En el punto en que cruces mi camino las luces destellaran, los planetas se alinearan y el tiempo se detendrá.






O simplemente iremos caminando por la calle cuando nuestras miradas


se trabaran en un eterno duelo de fuerzas. Inclinarás tu cabeza como saludo, sonreiré,


seguirás tu camino y luego, por azar de la vida, nos encontraremos donde menos


pensemos. Hablar será tan fácil como respirar, sentirnos será la única realidad, el brillo de


tus ojos sera mi salvavidas en medio de la soledad. Te harás tan indispensable para mi


como yo lo seré para ti, y tu sonrisa, tu voz, tu aroma, seran mi único y más potente


narcótico.






Claro, todo esto es mera suposición, una forma de darle pistas al destino para el momento


en que cruces mi camino. Para el momento en que sepa que estoy completa y totalmente


arruinada para amar a cualquier otra persona que no seas tu, total y completamente


subyugada a tu existencia para poder respirar, sentir, existir.

22 ene 2012

El recuerdo duele. Saber que pudimos tener el mundo, que fui feliz, que todo terminó. Despertar por la mañana y que mi primer pensamiento, que antes era para ti, sea reemplazado por la conciencia de que debes odiarme. Acostarme por las noches y que tu recuerdo, que antes me hacia dormir feliz, no me permita conciliar el sueño puesto que te hice daño.
Nunca fue intencional,al menos no lo hice con ese deseo. Quise ser grande a tu lado, jugar a vivir y a sentir. Desee que mi realidad fuera tuya y que mi vida y pensamientos te pertenecieran. Desee que mi corazón latiera al mismo ritmo que el tuyo y que los viejos sueños olvidados fueran ahora nuevas esperanzas a tu lado.
Desee la vida que no podía tener, desee los besos que no te podía dar, desee ser esa cura para el dolor que te hacia suspirar. Desee darte mi futuro, mostrarte mi pasado y convertirte en mi presente.
Desee no convertirme nuevamente en aquello que detestaba.
Lo siento, fallé. No pude mantener mi promesa y al final no sé por qué.
No fui falsa, no fue una mentira. Fue como romper la burbuja en la que vivía.
Si hubiera podido hasta el final te hubiera seguido, mas no podía, termino y yo no lo quería.
No te reprocho nada, ni siquiera te culpo. La culpable fui yo y mi inconstante mundo. Mis deseos y necesidades que no compaginaron con nuestras realidades.

21 ene 2012

Cosas...

En esta vieja ciudad que nos ha visto crecer, por separado nos educo en las leyes de la injusticia, de la trampa, del egoísmo y de la selección natural. El tiempo nos dividió y compuso la enorme brecha que nos separaba, enseñándonos, guiándonos, mostrándonos un rumbo que no conocíamos. Las calles que sirvieron de cancha, de estadio, de puente y auditorio; las personas que fueron nuestros mentores, maestros, directivos, editores, guionistas... Todos los que diseñaron las vidas que habíamos de recorrer. Nadie, ni ellos, ni yo, y creo que tu mucho menos, hubiéramos supuesto el rumbo tan definitivo que seria encontrarnos alguna vez. Y claro, nadie habría predicho el doloroso final.
No digo que lamente el que las terminaciones nerviosas de mi cuerpo respondan a tu presencia, no digo que desee no haberte conocido, ni que desee borrar aquello que aprendí contigo. Pero desearía que no hubiera una herida sangrante en tu pecho, que el arma homicida no fuera yo y que la escena del crimen no fuera ese lugar donde a diario tendremos que volver.

19 ene 2012

Fragmento.

Esta es un fragmento de la historia que estoy escribiendo para el concurso organizado por  Nina Neko
Publico este fragmento unicamente para complacer a una amiga que se muere de ganas por oir más de Ellos. 
Espera un poco mas, querida, pronto verás.




"Un ruido en la ventana la despertó de su ensoñación. Otra vez se había dormido en la ventana, era ya la quincuagésima noche seguida. Suspiró mientras se levantaba de la vieja mecedora de madera que había junto a su ventana, gustosamente dormiría durante mil siglos si le fuera posible. Si le fuera posible.
Las lágrimas arremetieron contra sus ojos con impresionante velocidad. Sorprendida se llevo una mano al rostro, no podía llorar pero ahí estaba la sensación. Quemándola, ahogándola, succionándole la tranquilidad que el sueño podría darle. Se restregó los ojos con las manos intentando en vano deshacerse de la sensación. Tardo unos momentos en darse cuenta de que sus manos temblaban también y maldijo por lo bajo mientras intentaba alejar de su mente los recuerdos que le hacían desear morir a cada segundo.

-        -   ¿Qué haces despierta? –amaba su voz.

Amaba todo de él. Amaba el modo en que la luz de la luna brillaba sobre su pálida piel, amaba el modo en que su cabello se ondeaba con el viento y la sensación de los gruesos mechones entre sus dedos, amaba la forma en que su cuerpo fuerte la hacia sentir tan pequeña como una niña, amaba la forma en que sus manos la recorrían con furia, con deseo, con pasión.
Habría amado incluso el suelo que respiraba. Pero él no la amaba. Nunca podría hacerlo, nunca lo haría, sin importar que ella lo hubiera creído posible en un principio."

Que quiero.

Y no es necesario que me digas que soy perfecta,
no espero que estés colgado a mi todo el día, veinticuatro horas sin segundos de respiro,
y no te pido que ames todas y cada una de mis células,
no suplicaré por que estés perdidamente encantado con mis tonterías,
ni esperaré que comprendas lo ilusa y distraída que puedo llegar a ser.
No voy a pedirte que te quedes,
no voy a obligarte a marchar.
No te llevare de compras conmigo,
no te someteré a mis criticas respecto a tu vestuario,
no te rogare que seas como yo
y definitivamente, no pienso obligarte a vivir la vida que no deseas.
Lo único que pienso pedirte y que no puedo cambiar,
es que me conozcas, que lo intentes de verdad.
No una mentira, no un juego,
quiero que sepas el quien soy y conozcas mis defectos.
Quiero que veas a través del espejo,
que seas el único que conozca mis pensamientos.
Quiero poder llamarte amigo y saber que es cierto.

5 ene 2012

Femme Fatale II

Una vez él la tuvo contra el muro del ascensor empezó a besarla con furia y deseo, con necesidad. Sus manos se envolvieron alrededor de las muñecas de la joven, inmovilizándola, mientras bajaba su boca hasta su cuello. La muchacha sonrió, levanto sus piernas del suelo y envolvió las caderas del hombre atrayendolo más hacía si, él, como respuesta, coloco una mano sobre el muslo de la joven e inició un lento y tortuoso ascenso. Ni siquiera se detuvo cuando el elevador los llevó al piso indicado sino que, tomándola en brazos, la llevo a uno de los apartamentos.
Una vez dentro él perdió toda la mínima delicadeza que le quedara, rasgo el vestido de la joven y la arrojó brutalmente contra un muro. Seguidamente, antes de que ella pudiera reaccionar, volvió a empujarla, esta vez contra el mesón de la cocina, y esta vez la chica sí protestó.

- Detente, eso dolió mucho.

El hombre esbozó una cruel sonrisa y la apresó con sus manos. Ella trató de moverse pero él era todo musculo y brutalidad, la chica ya no se sentía a gusto.
Él empezó a acariciarla de forma violenta, le tiro del cabello y le hizo varios arañazos, de nada servían las protestas de la joven, él no iba a soltarla todavía. La mujer empezó a buscar sin éxito una forma de atacarlo, mientras lágrimas de ira y humillación surcaban sus mejillas.
En el instante mismo en que la penetró, la joven sintió como las uñas de aquel salvaje se clavaban en su espalda y los hilos de sangre que corrían empapando lo que quedaba de su ropa y el mesón de aquella cocina.
Una de las manos de la joven, movida por un impulso de supervivencia, tanteó a su espalda buscando cualquier cosa que pudiera utilizar como arma. Al parecer la suerte le sonreía, pues encontró un cuchillo y lo empuñó esperanzada. Las embestidas del hombre se habían vuelto más rápidas y violentas cuando ella levanto su mano y clavo el cuchillo en la espalda de aquel gorila.
Algo que ella nunca pudo explicarse fue el enorme placer sexual que la sacudió con aquel acto. Repitió el experimento, saco y volvió a clavar,esta vez con más fuerza, el cuchillo que se hundió como si cortara mantequilla, mientras de la boca de aquel hombre salía un hilillo de sangre. Nuevamente sintió aquel ramalazo de placer y volvió a repetir su experimento. La tercera vez el placer que le provocó fue tal que la llevo al orgasmo y todo su cuerpo convulsiono por el éxtasis

No estaba segura de lo que había ocurrido en ese lugar. Mientras bajaba por el ascensor con una camiseta y vaqueros que encontró en el apartamento de aquel hombre, él no los necesitaría, se preguntaba por qué habría sido aquello. Una cosa si tenía clara, en sus manos tenia un gran descubrimiento.



(Este es un fragmento de lo que creo será el inicio de la historia... )

Mentiras de papel.

Son letras, son palabras, son mentiras sobre un papel. Nunca dudes que tengo eso en claro. Se lo falso que es, la inutilidad que le atribuyes, el odio que manifiestas hacía ese amor que yo siento. No escogí esta situación, no pedí que mi única salvación fuera esta, nunca, ni en sueños, habría pedido poder cambiar mi vida por una de esas mentiras de tinta. Es papel, pero fue mi amigo, son palabras pero han sido el más fiel y perfecto amante, es un espejismo pero no podría desear más fervientemente que se convirtiera en realidad, para ti es basura, para mi es la vida misma, la magia, la pureza, todo lo que necesito y deseo. Ni siquiera en tus brazos, y lo siento por esto, puedo hallar el tan dulce consuelo, la enorme dicha y el innegable amor, que se encienden en mi pecho cuando me sumerjo entre eso que, para ti, es una mentira.
No querido, tu nunca lo comprenderás, y es probable que eso me mate o me apague.
No querido, para ti no significa nada, es simplemente un capricho tonto que poseo, el mismo capricho por el que aun sigo viviendo.

Conversaciones Interesantes XXVII

- ¿Alguna vez piensas en nosotros, en lo que fuimos?

La chica bajo la mirada nuevamente pero, por extraño que pareciera, no se sentía incomoda, aquello parecía lo más natural del mundo.

- Si, lo hago. Demasiado a menudo -era inconfundible el tono avergonzado en su voz. Aquella confesión era algo que jamás había dicho con palabras.

- ¿Podría... podría preguntar por qué? -el joven sonaba curioso, la chica sonrió, recordaba esa vieja manía de él de preguntarlo todo.

- Bueno, supongo que es porque contigo todo se sentía tan bien, parecía tan correcto que... no se, es extraño como terminó.

- Pero tu ya no me amas -afirmó él.

- No, por lo menos no de la misma forma.

- Si, lo se. Es difícil olvidar el hecho de que me convertí en uno de tus mejores amigos.

- No me refería a eso -respondió la joven-, se trata más de otra forma de quererte. Fuiste mi primer amor, en lo que a mi concierne siempre te querré, sin embargo ese querer no es suficiente para hacerme desear una vida a tu lado...

La voz de la joven se apago suavemente. Nunca habían hablado del tema de su separación.

- ¿Sabes que es lo malo de todo esto? -preguntó el chico de repente.

- ¿Es que el resto es bueno? -aunque pobre, el intento de broma de ella le sacó una sonrisa.

- Tal vez no lo único malo, pero si lo que permanece. Que aun te espero, aun creo que volverás a mi un día.. Soy el mayor tonto por suponer algo como eso, pero así es.

Conversaciones Interesantes... XXVI

(Supongamos que una ex pareja se sienta a hablar en los pasillos de la universidad. Es tan fácil, tan confortante.)

- ¿Cuantas veces terminamos? -musitó la joven bajando la mirada. Llegó a pensar que su compañero no la había escuchado cuando este replicó.

- Siete.

- ¿Las contaste? -parecía sorprendida.

- Siempre pensé que volverías a mi, así que parecía una buena anécdota para contarle a nuestros hijos -el chico puso su mejor sonrisa falsa, estaba avergonzado por aquella confesión.

- Lo lamento -ella lo miraba compungida-, nunca quise ser tan mala. Siempre tratamos de llevárnosla bien, ya ves que difícilmente podíamos pasar veinticuatro horas de separación.

- No te disculpes -la disculpa de la chica lo incomodaba, nunca le había agradado que ella se disculpara-, odio cuando lo haces. Las cosas tenían que ser así, punto.

Ambos bajaron la mirada al suelo, sus zapatos parecían ser más interesantes que la conversación que sostenían.

- Tenemos problemas, sabes? -la chica se estaba refiriendo a ella y su nuevo novio, él solo se encogió de hombros- Era más sencillo contigo. No digo que no lo quiera, pero contigo era como respirar, como el latido del corazón, con él es como si estuviera dando un trote ligero, no duele ni molesta, pero puede dejarte exhausta. Lo lamento, no debería hablar de esto contigo porque, si aun sientes algo por mi, sería cruel, y si no es así, entonces sería incómodo.

Él no respondió. Después de unos momentos de silencio ella siguió.

- Sabes, a pesar de todo, contigo sabía que no era solo pasión, no era una simple llamarada y ya, había un fuego latente y dulce que nos unía... Con él no se eso. Con él no se nada aparte de lo mucho que desea mi cuerpo.

- Alguna vez te has preguntado -él había roto su silencio y necesitaba que ella respondiera su pregunta- si quizá él no es lo que necesitas? No querer, ni buscar. Necesitar.

A punto de darme un tiro...

Bueno, no... Realmente no me daría un tiro... Pero solo porque no tengo un arma a mano. Que paso? De hecho es algo tonto y sencillo.
Mi computador estaba algo problemático así que el técnico se lo llevo para formatearlo, le encargué que por favor guardara la información de mi sesión puesto que allí estaban mis escritos, trabajos, libros, dibujos, fotos y otras muchas cosas importantes.
Hoy regresaron el computador. Curiosamente la única información que no aparece y que parece ser irrecuperable es la de mi sesión.
Adiós escritos, adiós ultimos tres años de mi vida, adiós lagrimas, adiós sonrisas, adiós a los te quiero y a las ganas de gritar.
Adios a todo.
Si, lo sé. Esto no es algo grave, no a menos que, como yo, sepas que en todo lo que perdí habia partes de mi que me duelen como si de una muerte se tratase. Soy escritora, al menos eso creo, y escribir es lo que amo, perder mis historias, aquello que expresaba los gritos que no puedo dejar salir y todo lo que habia trabajado es una condena.
Lo ven, esto no le importa a mucha gente, de hecho creo que solo a mi me afecta de esta forma. Sin embargo necesitaba dejarlo salir, ya que no puedo gritar ni romper nada... Busqué una amiga, me mando a comer cosas poco agradables, no buscaré más en alguien lo que sé que solo yo entiendo.
Adios.
Y que tal que, como una mariposa,
revoloteando de flor en flor,
la felicidad nos hubiera abandonado.
Que tal que, como un astro fugaz,
de un cegador brillo pero demasiado perenne,
hubiera aparecido el amor
para huir al segundo y dejar solo el temor.
Y si, hagamos una apuesta,
tu y yo somos un juego,
algo sin razón ni futuro,
duplicaré mi apuesta,
ni nada en común
más que el absurdo deseo de ser dos.
Aunque tu fueras mi razón para tener razón,
eso nada significa,
ya no encuentro las ganas,
no hallo el motivo,
en alguna parte se que no eres tu mi destino.
Quizá yo, como la mariposa,
no pude vivir en el suelo
y no logré abandonar mis nubes de color.
Quizá yo, siempre dispersa
no logré mantener la conexión
y, si acaso lo notaste,
la ilusión nos calló.
Y si, giremos la ruleta,
el amor y la pasión no fueran suficientes
sino solo un catalizador.
Y si, se detuvo en mi número,
todo esto fuera una farsa sin dirección,
he ganado la apuesta,
y esa mariposa fuera yo.

12 dic 2011

Me gusto así!

Aclaremos algo.
No se trata de que esté loca, no se trata de que oiga voces, ¿Que escritor no está un poco loco?
¿QUIEN EN ESTE MUNDO NO ESTÁ UN POCO LOCO?
Pero todo se resume a esto: SOMOS O NO SOMOS FELICES.
Punto. Eso es todo.
Un amigo de verdad te va a aceptar y a querer estes loco o no, seas deportista o musico, escritor o pintor, cantante o poeta. Un amigo te da la mano y ya.
No me importa si crees que tengo problemas mentales, no me importa si crees que soy la persona más grosera del mundo, no me importa si no sabes interpretar lo que digo. Sé quien soy y qué no soy. No fue ser grsera, fue tratar de hacerte entender que no me drogo, que no soy parte de tus prejuicios, que no lo sabes todo de mi solo por unas frases.
Nevermind. Solo necesitaba sacar un poco de la ira que tengo.
Pero si, SI ESTOY LOCA, SI OIGO VOCES, SI SOY FELIZ! Y ME GUSTA ASI!
¡Nunca te pedí que aparecieras!
Nunca desee conocerte, ni verte, yo no pedí esta condena de quererte.
¡Yo no te extrañaba!
Miento, si te extrañaba,
no te conocía pero sabía que te necesitaba,
nunca había oído tu voz,
aun así sabía de que me hablabas.
Hablabas de esa vieja promesa oxidada que dejé olvidada
en el buró de un hotel barato hace mucho tiempo,
te referías a ese sueño que intente ahogar en gotas de alcohol y en litros de agua salada
que derrame como si no hubiera un mañana,
me recordabas esa necesidad que ignoré conscientemente, temerosa del precio a pagar.
Sin embargo yo no te llame,
yo no te busqué,
yo no te invoqué.
A pesar de todo no fui yo quien inicio esta batalla,
no fui yo quien empezo la guerra,
estaba cansada de las batallas,
¿crees que buscaria otra guerra?
Simplemente aparecí en el lugar equivocado y en el momento equivocado,
¿o eran acaso el lugar y momento correctos?
¡ Mírame!
Ni siquiera sé, corazón, dónde estoy,
no se, vida mía, qué sentir,
qué hacer,
no sé qué pedirle a esta sofocada mente,
no sé siquiera si esto parezca un pensamiento coherente.
¡ Mírate!
Eres igual de deseable,
igual de valioso,
igual de estable.
Eso es algo con lo que yo no cuento,
no hay estabilidad, no hay normalidad,
creo que ni siquiera hay cordura dentro de esta cáscara sin mas.
Lo siento, cariño, no sé cómo ser directa.
Supongo que al final eso es algo que en mi cuenta,
tan normal como que respiro,
tan común como que parpadeo,
tan exasperante como fuertes son nuestros te quiero.
Pero yo no te buscaba,
yo no sabía que te necesitaba
y ahora que lo sé,
no sé cómo cambiar la página.

9 dic 2011

Por una mejor ortografía


Esta imagen la encontré en el blog de Dulce Cautiva y me encantó la idea. A pesar de que los medios de comunicación masifiquen y cambien todo, no por eso debemos olvidarnos de lo importante de escribir bien. Personalmente me enfurecen y avergüenzan los enormes y aterradores errores ortográficos que comete gente de mi generación. Por esto me uno a la campaña.

8 dic 2011

Algo en lo que estoy trabajando III



III

Los zapatos resonaban a través del embaldosado del pasillo mientras él se acercaba al aparcadero. Iba bastante temprano pero quería darle una sorpresa: era su aniversario y sabía lo mucho que ella odiaba no verlo en casa.
El parqueadero estaba vacío, aun faltaban más de dos horas para la salida general y no había ni un alma en los alrededores. “Perfecto”, pensó, lo último que necesitaba era algún compañero celoso que convirtiera en problema su salida ese día. Apagó la alarma y subió al auto. Debía pasar por una floristería, ella amaba las flores, las rosas rojas eran sus favoritas y él era consciente de no haberle dado flores desde que se casaran.

La autopista estaba igual de desierta que el parqueadero de la empresa, tomó aquello como una buena señal y aumento la velocidad. Extrañaba a su mujer, la quería, de eso no cabía duda, pero había sido tan descuidado y la había dejado tan sola en esos meses que quería reparar un poco del daño. No había vuelto a tener una aventura desde que su esposa abortara, por accidente, claro, sin embargo, la culpa lo carcomía. Había sido un simple affaire, una secretaria de la oficina, muy voluptuosa y dispuesta, a quien no le había importado que él estuviera casado. Nadie lo había sabido y el planeaba seguir con ella e incluso dejar a su mujer; ahora decía que había sido un capricho, una crisis por verse perdiendo la juventud, ya que amaba a su esposa y nunca antes había pensado en dejarla pero una parte de su mente se preguntaba si quizá no estaba empezando a aburrirse de la monótona y aburrida vida que llevaban. 



Se estremeció al recordar cómo había sido esa tarde. Regresaba a su casa después de un encuentro clandestino con su amante cuando encontró a su mujer desfallecida en el suelo y un charco de sangre a sus pies. La llevó de prisa al hospital y allí le informaron que a pesar de los esfuerzos, ella había sufrido un aborto; él ni siquiera sabía que estuviera embarazada. Al parecer había caído de la escalera y el golpe había sido demasiado para el feto que no tenía más que unos dos meses. Se maldecía a sí mismo por no haberlo notado, era obvio que su abdomen estaba un poco abultado pero hacía mucho que no compartían el lecho y él no había puesto atención. Al volver en sí ella le confesó que no se lo había contado porque esperaba a estar un poco más segura, por si era una falsa alarma: Ellos llevaban varios años tratando de tener hijos sin éxito.
A partir de ese día había dejado a su amante y se había enfocado en trabajar. Ahora reconocía que antes que el empleo debió haberse enfocado en ella. Ella que siempre había estado allí para él incluso cuando no hallaba qué hacer, ella que era su confidente y consejera, ella que lo cuidaba y lo apoyaba, ella que había soportado tantos años de privaciones y de su mal carácter solo porque lo amaba, ella a quien hacía mucho él no veía sonreír.



7 dic 2011

Tienes que gritarme, tienes que presionarme,
tienes que deslizar el cuchillo sobre mi cuello para que la sangre fluya y burbujee,
tienes que domarme, buscar como aprisionarme,
tienes que empujarme al barranco para que mis alas se desplieguen.
Me pides que escriba, me pides que sueñe,
me pides que marche porque tu lo quieres,
me pides que sea yo para poder ser tu,
 me pides que te ame para recibir tu amor.
Olvidas que la sangre me llama, que el fuego me encanta,
olvidas que el salvajismo puro que perdiste un día
es el motor que me lanza a las garras de la vida.
Olvidas que no soy tu,
que soy pasión y no pensamiento,
que soy un sueño y no un plan concreto.

5 dic 2011

Lágrimas..


Pequeñas y gigantes,
reales o de cocodrilo,
importantes e insignificantes,
dolorosas y divertidas,
asfixiantes o para respirar más tranquila,
liberadoras o aprisionantes,
eternas y efímeras,
dulces o amargas,
sin motivo y con todas las razones del mundo,
sentimentales o frías,
de ira o frustración,
de dolor o alegria,
de sufrimiento o de regocijo,
por tu vida o por la ajena,
por nosotros o por ellos,
por que si y porque no.
No importa el tipo, ni la emoción, 
todas y cada una de mis lágrimas las quiero vivir con vos.

La bailarina vecina


Casi podía sentirla, casi podía verla. Soñaba con ella cada mañana, cada momento, y su cuerpo reaccionaba cada vez que la música empezaba a sonar en el piso superior. Ella estaba ensayando. Ella estaba de nuevo en puntillas, atravesando la habitación como si flotara, como si nadara, como si de un campo de flores se tratase.
Ella vivía en el sexto piso, él, en el quinto y tirado en el piso mientras observaba el cielo raso, soñaba con el camino que ella recorría mientras danzaba y se revolvía. Suplicaba por los días en que ella se olvidaba de cerrar la cortina, eran días gloriosos y no perdía instante alguno en verla. No sabía de su existencia, no sabia de su eterna espera por un empujón del destino que le permitiera conocerla, acercarse a ella.
Casi la veía, casi la sentía, casi la conocía.
Era ella, recorriendo el techo en puntillas y haciéndole cosquillas de esquina en esquina. Sabría algo de él la inquilina? De cómo la esperaba todos los días a las afueras y surfeaba el camino dejado por su espalda rumbo al teatro.
Al día siguiente sería, fielmente cumplida, la misma odisea.


Basado en: "La bailarina vecina" - Ricardo Arjona.

La diferencia entre tu y yo.

La diferencia entre tu y yo?
Tu vives de la necesidad, yo vivo de la pasión.
Tu sientes por obligación, yo siento por deseo.
Tu sueñas con quedarte, yo me muero por marcharme.
Tu vives en una burbuja, yo vivo a la intemperie.
Tu juegas con la vida, yo vivo jugando.
Tu estas atado a un recuerdo muerto, yo mate las ataduras que me condenaron al recuerdo.
Tu eres todo lo que puedes ser, yo soy aquello que puedo, aquello que no puedo y aquello que es imposible
La diferencia entre tu y yo?
Tu eres un deseo ajeno, yo soy un anhelo propio que simplemente sueño con remontar el vuelo.

4 dic 2011


Despertar por las mañanas nunca había sido un problema, nunca había supuesto tanto sacrificio. Le gustaban las mañanas, eran frescas y podías observar el cielo despejado y en calma. Las aves cantaban desde algún lugar fuera de la ventana y se respiraba un aroma a sol y agua. Pero claro, todo esto lo sabía porque en algún rincón de su mente había una vocecita contándole todo lo que se estaba perdiendo, todo lo que estaba ocurriendo afuera, detrás de la ventana, detrás del cristal, lejos de donde ella se encontraba o, al menos, lejos de su alcance. Todo eso que una vez experimentara y que tanto le atrajera, era ahora un sueño vacío al cual no podía regresar. Aquella realidad que se extendía más allá de los muros en los cuales estaba era algo a lo que no podría acceder nunca más. Había renunciado a ella por un minuto más en su compañía, por una eternidad en su compañía, por una vida a su lado y ahora tenía que pagar el precio. Oscuridad eterna, lo había escogido, casi que había rogado por ello, había tomado su decisión, de no haberlo hecho lo habría perdido, había escogido ganarlo y conservarlo. A veces se preguntaba si valía la pena, si no se habría equivocado; en momentos como esos se sentía desfallecer, pero entonces llegaba la noche y con ella su presencia, su visita, el escape a toda esa pasión que la consumía. No, no sentía que fuera un error. Para estar con él debía renunciar al sol y valía la pena, era su verdugo, su domador y su salvación.

Algo en lo que estoy trabajando II

Al observar a través del cristal transparente como se movía tan suavemente su alrededor, deslizándose como en una esponjosa nube, como la vida seguía un curso no menos que perfecto, donde todo era tan rosa, tan dulce, ¡tan malditamente perfecto!, su mente gritaba, su interior, esa zona que no conocía pero a la cual no podía evitar escuchar, gritaba desesperadamente ante la quietud y la calma de aquel lugar. Había algo antinatural en todo aquello, algo que no encajaba, la vida no era tan dulce, nada era tan sencillo y simple como parecía en ese lugar. Sin embargo mantenía en silencio sus inquietudes y sonreía cada vez que él le preguntaba cómo se sentía allí, incluso cuando quisiera gritar y volver a su viejo piso bohemio en el centro de la ciudad. La razón de que se mudaran a ese sitio era comenzar de nuevo, olvidar los viejos errores e intentar reconstruir lo que habían destruido, por ningún motivo podía ella pedirle que se marcharan. Todo estaba pago, todo estaba trasladado, todo era condenadamente perfecto. No tenía razones validas ni argumentos sólidos con los que pedirle que se marcharan y si le explicaba que era todo un tonto presentimiento él podría creer que extrañaba sus viejas andanzas. No, no podía permitírselo, no podía decírselo.

Simuló una sonrisa mientras los brazos de su compañero rodeaban su cintura, era lo menos que podía hacer. Estaba dispuesta a todo para que las cosas funcionaran de nuevo y eso incluía soportar la locura progresiva que le imponía ese lugar,  quizá no locura, se trataba más de un letargo y un sopor que la sumían poco a poco en la perfecta nada donde vivía la gente de ese sitio.

3 dic 2011


"Puedes tomar todo lo que tengo, puedes romperme en mil pedazos igual que todas esas cartas y mensajes. Puedes incluso fingir que nunca sucumbiste a ese momento. Puedes convertirte en ese condenado mentiroso y aun así no olvidaras, aun así mantendrás tan presente el sentimiento que querrás quebrarte cada vez que recuerdes que lo tuviste todo y lo perdiste indefinidamente."

‎"Cuando no estás, cuando sé que no estarás, cuando me doy cuenta de la magnitud de esta necesidad que has creado, entonces sé que estoy perdida. Porque la única solución es tenerte a mi lado y esa es la única cosa que tengo prohibida." 

Belle.

"Podrías dejar de caotizar mi mente, lo sabes, y sin embargo prefieres hacer de mi un completo desastre antes que admitir que me necesitas más de lo que jamás pensaste." 

Belle.

2 dic 2011

Algo en lo que estoy trabajando I


“No llores”, pensó su adolorida mente al ver las gotas de sal caer por las nacaradas mejillas de aquella que, momentos antes, fuera su tan apasionada amante.
Nunca había soportado las lágrimas, incluso antes de conocerla, pero ahora mucho menos. Era tan difícil ver al objeto de su pasión y adoración llorar que, simplemente, no podía mirarla. El rostro tierno y dulce que había observado tan devotamente, mientras remontaba a su dueña a océanos de éxtasis inimaginables, estaba surcado por expresiones que él no sabía cómo manejar. Era tan difícil hallar la dirección correcta en medio de todo ese caudal de agua salada que surgía directamente del corazón, que prefería alejarse, sin embargo, algo dentro de él le decía que, si se alejaba, la perdería sin posibilidad de recuperarla.

El vecindario se veía en silencio a través de la ventana. Parecía que todos disfrutaban de la dulce quietud esa mañana, de la suave brisa que corría entre los árboles y hacía cantar a las más pequeñas y tiernas avecillas.  El motivo de que escogiera aquel lugar era precisamente ese, la quietud que podía sentirse, la calma, la tranquilidad.  Esa tranquilidad que al parecer sus vecinos disfrutaban tanto, pero que a ellos no llegaba.

Ellos V



"En el mismo momento en que aparecieron se conmocionó al mundo, fue tanto el caos causado por sus dulces y nacaradas pieles que la fuerza publica no bastaba para contener a las masas. Había quienes los creían monstruos, había quienes los contaban como dioses, había otros, más osados si se quiere, que los consideraban el destino para el cual habían sido creados los humanos. Ser alimento, ser ordeñados. No parecía una idea tan atractiva. No a menos que se considerará el premio que era otorgado a cambio de ser una victima sin voluntad. Quizá si el libido humano no fuera tan insaciable, si la necesidad de los cuerpos hubiera sido más controlable, entonces quizá habríamos sobrevivido un poco más en libertad, lastimosamente deseaban demasiado el morboso e impúdico placer que era tan fácilmente obtenido con ELLOS."


30 nov 2011

Dilucidando...

Cuando somos pequeños nos morimos de ganas por crecer, por conocer, por experimentar ese mundo de maravillas y permisos que tanto nos son restregados en la cara; nos empeñamos en dejar atrás nuestras etapas y lo único que deseamos es vernos dentro de varios años llevando esa maravillosa vida.
Cuando eramos pequeños cosas como la navidad y los regalos tenían un significado, eran parte de algo más grande y las esperábamos con ansias durante un año, todo para disfrutar de unas horas y una pequeña cena con gente que realmente nunca llegó a conocernos, que nunca lo harán, y que hallan cierto placer, quizá morboso, que no llegamos a comprender del todo, en hacernos sentir mal, en despreciarnos y en ridiculizarnos al extremo porque no somos tal y como desean.
Cuando eramos más pequeños palabras como amigos y familia eran cosas que, se suponía, tenían significado; añorábamos tanto conocer ese sentimiento tan sobre valorado que llaman amor, que incluso lo convertíamos en parte de nuestros juegos.
Cuando eramos pequeños creíamos en la inocencia, en la amistad, en el amor eterno, en los cuentos de hadas y en los finales felices.
Ya no soy pequeña, he dejado de desear y de soñar con dejar atrás esos momentos de descontrol, de felicidad, cuando mojarse bajo la lluvia era uno de los placeres de la vida, cuando el chocolate no era solo un manjar sino el mismísimo cielo.
He dejado de creer en el significado de regalos y reuniones donde finges que todo va bien, donde nadie te conoce pero todos creen saber cómo debes vivir tu vida, he dejado de esperar en vano a que aparezca un anciano vestido de rojo por la ventana y que con solo escribirle una carta las cosas vuelvan a ser como eran, que la vida vuelva a valer la pena.
He dejado de creer en el significado de las palabras "para siempre" y "eternamente" y las he reemplazado por "por ahora" y "mientras algo más ocurre", perdí la inocencia que solía atesorar tan fervientemente y deje de preocuparme por la presencia de algunas personas en mi vida porque, sencillamente, no vale la pena obligarles.
Descubrí que no soy capaz de llorar por la pérdida de aquellos que se suponía se quedarían, y sin embargo, no se cómo lidiar con la pérdida de algunas otras personas.
En algún punto del largo camino dejé de creer en mi misma y empecé a creer en lo que ellos decían, y en algún momento simplemente dejo de importarme si tenían o no razón.
En algún momento dejé de pensar en esa pequeña que creía en lo fantástico y que era deslumbrada por el simple vuelo de una mariposa, no me malentiendan, aun existe, simplemente yo ya no creo en ella.
En algún punto del camino simplemente me convertí en una sombra y ahora no se como deshacerme de ella sin lastimar a mucha, muchísima gente que cree conocerme.
En algún punto del camino esta época maravillosa dejó de importarme y esta es mi forma de reconocer que no me inspira ni siquiera emoción, ni excitación, y que solo quiero que acabe y que el tiempo pase.

24 nov 2011

Conversaciones interesantes...XXV

- ¿Por qué tanta insistencia? Suena bastante ilógico creerte cuando tienes tantos deseos de verme en tus redes.

- No es ilógico, simplemente quiero de ti todo lo que alguna vez pueda conseguir.

- Sabes, querido, hay algo llamado tiempo. No pienso ir a ningún lado pero tampoco voy a seguir tu juego. Dale tiempo a que las cosas sigan, que surjan,que esperen, después de todo, ni siquiera han pasado tres meses.

18 nov 2011

Fortunas...


No le gustaba. No le gustaba en lo más mínimo, nunca había vuelto a estar en un lugar así pero seguía sin gustarle. Reprimió un escalofrío.

Las paredes se alzaban en medio de las demás edificaciones como si quisieran demostrar su fuerza y poderío. Era justo como lo recordaba, la puerta estaba en un enorme arco con molduras de yeso en diversas formas y las ventanas que daban a la calle, las cuales estaban cerradas en ese momento, tenían barrotes de hierro que las hacían parecer parte de una prisión.  La inmaculada pintura blanca de la fachada le confirmaba que la casa estaba habitada, sin embargo, el silencio sepulcral que reinaba en el interior parecía querer desmentir eso. Desde el exterior se podía observar el balcón de la segunda planta, había flores y pequeñas macetas colocadas sobre el barandal, y esbozó una sonrisa, seguía igual.

La aldaba de la puerta aun tenía esa perturbadora forma de león furioso y tuvo que obligarse a levantarla, sus manos y todo su ser se rehusaba a continuar.

15 nov 2011

Te Amo

Cinco letras, dos palabras,
individuales, separadas,
no significan nada,
son solo aire que el cuerpo exhala,
vacío perteneciente al vacío,
a la nada.
Cinco letras, dos palabras,
juntas son imponentes,
enormes,
contienen en sí al mundo y sus colores,
juntas son magnificas,
terroríficas,
la cosa más bella y atemorizante.
Y, sabes qué, amor?
Tu eres el causante,
tu las creaste,
las hiciste realidad,
tu les diste vida y las hiciste volar,
las dejaste perder en el color de tu atardecer,
de una puesta de sol junto al mar,
de un partido y un susurrar,
de dos palabras que suspiramos
y que sellaron nuestras manos.
Dos palabras, cinco letras,
y contigo una vida para vivirlas y entenderlas.

3 nov 2011

Soy y no soy.

Soy la sombra y la luz, la experiencia que no tiene experiencia, el sueño de cuando estás despierto, la felicidad que llora de tristeza, la idea que nadie ha tenido, la presencia que vive ausente, la vida que muere permanentemente, tu posesión mientras no me tengas, tu víctima hasta que decida regresartelo, soy el grito silencioso que recorre el distante espacio cercano entre los dos, soy la calma inquieta que no puede vivir contigo y que no se imagina estar sin ti, soy aquella fortaleza a la que el viento derriba, soy el escondido paisaje tan obvio para el corazón, soy el perfecto equilibrio ante la perdida de balance, soy la completa duda ante la certeza, soy la mano que quiere ser un pie, la vista que desea saborear, una larga caminata para volar, el viento que sopla fuertemente detenido, el fuego que quema mientras ahoga, soy quien te quiere y te odia sin encontrar razón, simplemente soy yo y, no siéndolo, soy aquella por quien luchas al rendirte, mientras buscas ganar perdiendo mi corazón.

2 nov 2011

Conversaciones interesantes...XXIV

- ¿Por qué te haces, nos haces, esto?

- Porque no tengo otra opción.

- Esperamos que sepas lo que haces.

- No lo sé, pero esa es la parte divertida, no?

(Conversaciones entre los yo)

Conversaciones interesantes...XXIII

- Y yo me pregunto, ¿por qué te molestas? ambos sabemos que esto no lleva a nada bueno.
- Mientras se trate de ti, me seguiré molestando. No lleva a nada bueno, pero al menos allí, a donde sea que vaya, iré contigo.

Cathy y Alex.

1 nov 2011

Perdóname...

Perdóname, amor, me equivoqué y lo admito.
Fue mi error dejarte solo,
fue mi perdición no valorar tu sacrificio,
fue mi culpa no reconocerte,
no sentir tu presencia y tu deseo conmigo.

Perdóname, querido,
lamento ser culpable,
lamento ser la causa de que tus sueños se desarmen,
lamento no escuchar,
lamento no ver,
lamento no mostrarte lo que siente mi ser.

Perdóname, mi verdugo,
por no ser la víctima de tus sueños,
por no ser aquello que te prometieron mis versos,
por no saber decir con la voz lo que escribe el corazón,
por no saber vivir sin ti y sin embargo dejarte ir.

Perdóname, cielo,
porque esta es una pobre excusa,
porque no soy más que un alma difusa,
porque mi destino no esta atado a nadie más que a ti,
porque ni contigo, ni sin ti, puedo o quiero yo vivir.

Conversaciones interesantes...XXII

- ¿Y si ese tiempo fuera lo único que nos quedara?

- ¿Cambiarías algo o seguirías adelante?

- Simplemente me preguntaba, claro que seguiría. Después de todo, es mi destino, no?

Alex.